Primeros pobladores de la Ll’ajta

Imagen Title
Chullpa, Museo de la Ciudad de Cochabamba.

La Ll’ajta, ¿por quiénes estuvo habitada antes? ¿Desde cuándo hubo pobladores en este valle fértil? La respuesta es: desde hace 10 mil años. Y a esos primeros habitantes no les faltaban razones para establecerse en estas tierras. Hace 10 milenios, vivieron cazadores y recolectores. Dejan sus primeras huellas en Kayarani (Colomi, provincia Carrasco) en forma de raspadores y puntas de proyectil. Luego, hace 2 mil años, ya tenemos a los primeros alfareros, sociedades más complejas, que además combinan sus actividades artesanales de la cerámica con la agricultura. Corresponden a lo que los estudiosos llaman Periodo Formativo. Se establecieron preferentemente en Aiquile (provincia Campero). Dejaron en esa región infinidad de pruebas de su presencia: vasijas, artefactos de cerámica monocroma, de forma globular (de globo), ovoidales; también keros (especie de vasos), pipas, instrumentos musicales en cerámica y hueso, así como algunos artefactos agrícolas.


Expansión hacia otros valles

Pero, no únicamente los antiguos cochabambinos se establecieron en Aiquile, sino también en Mojocoya, al sudeste del departamento y al norte de Chuquisaca., ya en el 200 d. C. y todavía perteneciente al Formativo. Estos habitantes se destacan por trabajar la cerámica para la fabricación de cuencos con tres patas largas y planas, vasos embudos y jarras globulares. Los decoran con diseños en espirales y líneas escalonadas sobre fondo rosado. Son muy laboriosos, pues también desarrollan el arte textil, la metalurgia, la cestería y tenían prácticas funerarias de momificación.

En la zona de Tupuraya, en el mismo Cercado, tenemos a otro grupo humano. Su cerámica se caracteriza por sus diseños geométricos en colores rojo y negro. Fabrican vasos huaco-retratos y vasijas antropomorfas y dan nombre a lo que se llama el “estilo Tupuraya”. No se vaya a pensar que los antiguos pobladores de Cochabamba se establecían en una sola zona. Es el caso de los Tupuraya, se excavó un entierro Tupuraya en Arani y también se halló cerámica de este estilo en Mizque.


Tiwanakotas en la Ll’ajta

Cuando se piensa en Tiwanaku, se remonta uno al lago Titicaca, puerta del Sol, etc. Sin embargo, Cochabamba fue parte importante de ese imperio en su etapa expansiva.
Los tiwanakotas se establecen principalmente en Omereque. La cerámica es policroma (multiplicidad de colores) y de arcilla bien cocida de colores rojos. Decoran con diseños antropomorfos y zoomorfos, todo lo cual exhibe una alta civilización.

Estado Tiwanaku

Durante su fase expansiva, desarrolló varias estrategias de ocupación. Allí se articuló con otros grupos locales de tradición cultural diferente, para obtener e intercambiar productos alimenticios y bienes suntuarios. Su influencia llegó al Valle Central cochabambino, pasando hacia el Valle Alto y los valles calientes.