Tengo tres hijas, estaba casada durante 6 años y 6 meses, en ese tiempo viví un tormento, primero viví violencia psicológica, después empezaron los maltratos físicos, no solamente hacia mi, sino también hacia mis hijas. Nunca tuve el valor de dejar el matrimonio porque me veía amenazada, no tenia a quien recurrir, hablaba con parientes o con amistades, pero nunca cambiaba la situación.
Mi ex esposo es muy violento, toma mucho, llego un momento en que no podía soportar tanto maltrato, sus actitudes malintencionadas, en una ocasión, se las llevo a mis hijas a otro departamento yo estuve llorando y rogándole para que me las devuelva, ya era demasiado, el quería manipularme con las niñas y yo permití que lo hiciera, permití en una ocasión que golpeara a mi hija mayor, todo eso me llevo a iniciar la demanda de divorcio la cual me fue negada, porque no pude comprobar el maltrato físico, eso me desilusionó bastante, ahora sigue en proceso mi demanda. Actualmente estoy separada de él, vivo con mis tres hijas en la casa de mi mami y estoy trabajando para salir adelante.
Si hubiera sabido del SLIMS (Servicios Legales Integrales Municipales) antes hubiera recurrido hace años atrás a las sesiones de apoyo, de auto ayuda, al que asisto todos los jueves por las noches, eso me esta ayudando a superar este problema, a pesar de que estamos separados con mi ex – esposo, sigue molestando ante el Juez, mandando memoriales infames hablando mal de mi, diciendo que no le dejo ver a sus hijas, pese a todo eso, el puede ver a sus hijas cuando el quiere.
Ahora ya estoy superándolo todo y recomiendo a todas las mujeres que no deben soportar ningún tipo de maltrato psicológico o físico por parte de los conyugues por que no es correcto, si una persona realmente ama a su esposa o esposo no debe tratarla o tratarlo con una actitud violenta, al contrario, el matrimonio es la unión de una pareja que se respeta, que se ama, que tiene muchos valores, si no existe esa confianza, esos valores, es preferible no seguir con la pareja, porque tenemos que valorarnos como personas, como mujeres, querernos a nosotras mismas para poder formar un hogar firme, criar a nuestros hijos con valores, con respeto para que ellos puedan crecer en un buen ambiente y no sufrir después.
No debemos dejarnos estropear con nadie, porque nadie tiene derecho de hacerlo, somos madres de familia que merecemos respeto, cariño y valoración, porque en primer lugar criamos a nuestros hijos, trabajamos para que salgan adelante, para que sean profesionales, ese es el objetivo principal de una madre y bueno tampoco debemos sentirnos desilusionada por que a veces tropezamos con algunas situaciones desagradables como el divorcio. Puede ser que la sociedad hasta ahora nos discrimine un poco pero eso no debe impedir que nos quite el valor de decir no a la violencia, no al maltrato.
Tenemos que querernos a nosotras y si tenemos que divorciarnos pues no hay de otra, esa es una opción final, porque primero yo he luchado mucho por esta familia, por este hogar, acudía a ayuda psicológica para mi y para mi esposo, el nunca asistió, parece que se hizo la burla, al final yo ya no pude soportar tanta violencia. Ahora gracias a Dios estoy feliz vivo en paz con mis tres hijas y espero que este mi problema termine bien pese a muchas divergencias que aun tengo con él, tengo mucha fe en Dios y en mi misma que voy a salir adelante con mis niñas.
Todas las mujeres que necesitan apoyo pídanlo, no se queden calladas, a veces los familiares no nos brindan el apoyo que necesitamos y debemos recurrir a instituciones y ahí aclarar nuestras ideas, nuestros pensamientos y salir adelante.